LA LUZ DEL PASO LA SOGA

1.-
Lectores os contaré
una anécdota real
algo sobrenatural
que atónito contemplé.
Aunque silencio guardé
rompí mi creencia muda,
con mi confesión te ayuda
es vidente de lo extraño
sigo a pesar de los años
con el temor y la duda.
2.-
Esto me ocurrió en el mar
entre las doce y la una
como persona fui una
que tuvo vicio en pescar.
Después de un rato pasar
a subir me disponía,
frente a donde se dormía
en la noche tenebrosa
surgió una luz misteriosa
de donde nada existía.
3.-
La luz opaca y plateada
era un foco transparente
se acercaba lentamente
sin sostenerse por nada.
La mareta reflejada
quedó como en luna llena,
por sobre piedras y arena
entró por el dormitorio
igual que en el purgatorio
el alma que anda en pena.
4.-
Anonadado quedaba
volvió a salir donde mismo
perdiéndose en el abismo
de la fuga donde estaba.
Mi suegro me acompañaba
conmigo bajó ese día,
y con la misma herejía
de incrédulo y de soberbio
dijo preso de los nervios
que algo malo presentía.
5.-
Se ausentó la claridad
el callao no se veía
nuestra vista se perdía
en la inmensa oscuridad.
Cuando el tiempo no nos da
para invocarnos a Dios,
sin pronunciar una voz
mutuo silencio guardamos
frente a el presagio quedamos
estupefactos los dos.
6.-
Sin devolver la mirada
a subir nos dispusimos
quedó aquella luz que vimos
en la mente reflejada.
Quedó a oscuras y sin nada
aquel desierto lugar,
sólo nos quedó pensar
no fue la luz de un espanto
fue el alma de uno de tantos
que se lo tragó la mar.
Fin.

Adrián Candelario Martín.
Todos los derechos de autor reservados.


Para saber más, contacte con Abogado@JuanAntonioBenjumea.es