UN HOMENAJE

1.-

Esta conmemoración
con el sentimiento herido
le hacemos a un ser querido
que hoy duerme en el panteón.
Sigue nuestro corazón
sumergido en este duelo,
al dolor damos consuelo
con nuestra creencia fiel
que no faltó para él
un lugarcito en el cielo.
2.-
Aquella tarde sombría
el implacable destino
lo sorprendió en el camino
cuando alegre sonreía.
Todo el pueblo se cubría
con el velo del dolor,
todos a su alrededor
de Mauro se despedían
el sarcófago seguían
con un llanto aterrador.
3.-
Mauro estamos a tu lado
a pesar que ya te fuiste
tu muerte trágica y triste
a todos ha consternado.
Al grupo que has entrenado
así le oímos decir,
ya dejó de sonreír
aquel polideportivo
porque tu recuerdo vivo
lastima nuestro sentir.
4.-
En el dolor funeral
te dimos la despedida
te ha traicionado la vida
tu suerte ha sido fatal.
Ese recuerdo inmortal
nos dejó tu trato amable,
pero la muerte implacable
nos sepulta en sufrimiento,
ya que en nuestro sentimiento
dejó una huella imborrable.
5.-
De tus amigas queridas
Mauro por siempre te fuiste
sin que nos dieras el triste
adiós de la despedida.
Si donde estás, hay cabida
a tu lado nos verás,
como la parca voraz
te llevó por ese vuelo
nos invocamos al cielo
para que tu alma esté en paz.
6.-
Este poema escribimos
tratando de hacer llegar
a todo su familiar
ese pesar más sentido.
Ya para siempre perdimos
quien fue nuestro entrenador,
el destino abrumador
se lo llevó sin clemencia,
el vacío de su ausencia
cubrimos con el dolor.
Fin.
16-7-2004.

Adrián Candelario Martín.
Todos los derechos de autor reservados.


Para saber más, contacte con Abogado@JuanAntonioBenjumea.es