AL BORDE DE LA MUERTE.

1.-
Lo que ocurrió hace unos días
contarlo no quería yo
pero Don Melo insistió
que hiciera estas poesías.
En una causa incurría
pero este hombre ha insistido,
si yo culpable no he sido
de usted el perdón espero
honorable caballero
mi respeto ha merecido.
2.-
Es un señor conocido
por Miguel el hierbatero
un campesino palmero
ya por los años curtido.
Un viaje se le ha ofrecido
y se trasladó a Las Palmas,
aunque reinaba la calma
cuando quiso retornar
en el avión al llegar
se oyeron gritos de alarma.
3.-
Ya el capitán en el viaje
le informaba al personal
que un enorme vendaval
impedía el aterrizaje.
Se inclinó su fuselaje
al enfurecido mar,
cuando se volvió a elevar
el avión se estremecía
hasta aquel que no sabía
tuvo ese día que rezar.
4.-
Miguel aterrorizado
sus nervios se entumecían
en el avión no cabían
los Santos que había nombrado.
Sus ojos desorbitados
y seguía en su exclamación,
llevaba su corazón
por tantas palpitaciones
con dobles revoluciones
que las aspas del avión.
5.-
Apretando el cinturón
Miguel pensaba en la muerte
amparándose en la suerte
como única salvación.
Se regresaba el avión
aterrizar no podía,
ya Miguel se despedía
del mundo, de su trabajo
de la huerta de ramajos
y dos perros que tenía.
6.-
Bajaron por Los Rodeos
con sus demacrados rostros
y Miguel y algunos otros
corrieron para el aseo.
Vivir era su deseo
y estaba resucitando,
seguía en el avión pensando
y si es como imagino
si había existido un camino
Miguel llega caminando.
7.-
Sin borrar esa impresión
Miguel contó la odisea
y que a nadie le desea
se vea dentro de un avión.
Quedó mal del padrejón
fue a casa la curandera,
y le dijo que volviera
por lo mal que lo encontró
de aquel susto que pasó
nunca más se recupera.
Fin.

Adrián Candelario Martín.
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