EL ALMENDRO EN FLOR 2001.

 


1.-
Quiero almendro saludarte
y que hoy tus flores exhibas
que como siempre recibas
un elogio de mi parte.
Hoy Puntagorda comparte
tu fiesta tan deseada,
te asomas a tu alborada
para mostrar tu grandeza
cúspide de la belleza
que envuelve nuestra mirada.
2.-
Al florecer la pradera
cuando despierta la aurora
hasta el cielo se enamora
de nuestra isla palmera.
Cuando por la cordillera
bajan panales de bruma,
que en el espacio se esfuma
como los rayos celestes
mientras las flores silvestres
todo su campo perfuman.
3.-
La primavera dibuja
todo mejor que el pintor
en particular la flor
con su belleza te embruja.
Va bordando con su aguja
hasta lo desconocido,
hoy aquí se ha detenido
al contemplar su valor
para matizar mejor
el almendro florecido.
4.-
Cuando la luz matutina
hace brillar el espacio
Puntagorda es el palacio
de las flores campesinas.
Rauda la densa neblina
se peina sobre el sendero,
y ocultando los luceros
crece la nube en el mar
ya que viene a refrescar
el campo con su aguacero.
5.-
El invierno retador
deja la sierra nevada
y cae la brisa planchada
sobre el almendro y su flor.
El viento murmurador
sigue en el campo azotando,
y cuando va agonizando
la tarde primaveral
al cinturón litoral
llegan las flores volando.
6.-
La luna al oscurecer
peina la flor con su argento
con la silueta del viento
vemos sus hojas caer.
El cielo al amanecer
queda de astros vacío,
y como ausencia del frío
brillan los altos pinares
porque los rayos solares
vienen surcando el rocío.
7.-
Se acerca la primavera
dejando atrás el invierno
mostrando el capullo tierno
tatuaje de la pradera.
Una sombra pasajera
deja la nube a su paso,
y ya se dan un abrazo
después de la tempestad
porque ya el invierno está
en la puerta del ocaso.
8.-
Pierde este árbol sediento
la sabia que en él se aloja
y caen sus caducas hojas
marchitas al pavimento.
Se manifiesta opulento
frente a un rendido homenaje,
y cuando la tarde cuaje
su sombra por la quebrada
la pupila enamorada
va retratando el paisaje.
9.-
Pronto será la avenida
un túnel bajo la sombra
convertida en una alfombra
con sus flores esparcidas.
Una arboleda escogida
para plantar en su acera,
hoy a el almendro quisiera
llevarlo a lo más sublime
espero que así lo estime
toda la isla palmera.
10.-
Mi prosa es el contenido
que de mi sentir desprendo
y al corazón del almendro
llevo al estar florecido.
Es gala de su vestido
es el pincel que decora,
flor de invierno innovadora
te pulo como a un rubí
para que lleven de ti
una imagen soñadora.
Fin.
4 de febrero del 2001.

Adrián Candelario Martín.
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