ADRIÁN Y CLAUDIO EN LA BAJA SAN MAURO.


1.-
Señores voy a contar
lo que pasó el otro día
con dos que ya se creían
ser los haces de la mar.
Después de mucho pescar
y que nada habían garrado,
le dijo Adrián de porfiado
vamos a ir otro rato
a garrar unos corbatos
ya que no hay otro pescado.
2.-
De allí le vieron zarpar
“pa” la baja de San Mauro
igual que dos dinosaurios
que no se querían ni hablar.
No hicieron más que llegar
los agarró la corriente,
Claudio un poco más valiente
dijo: - suelta la gueldera
que vamos “pa” la Gomera
o puntas de Fuencaliente-.
3.-
Claudio dijo: -¡Por piedad,
Dios quítanos de agonía!
dejé de ver a María
quizás “pa” la eternidad.
San Mauro ya igual le da
ver a el que se va y no viene,
virgencita de Las Nieves
de cera te hago un vapor,
sálvanos nuestro Señor
ya que tanto poder tienes-.
4.-
Adrián ya iba cansado
y Claudio como una fiera:
-¡pon agua en las chumaceras
que hay olor como ha quemado!.
Mi suegro usted esta mojado
hará agua  la chalana,
ya yo resbalo en las panas
no te importe lo que pasa
estamos lejos de casa
y hay que remar con ganas.
5.-
Tenían las manos sin cuero
ya por el tanto remar
después de mucho rezar
llegaron al Serradero.
Claudio dijo:- yo prefiero
que sigamos “pal” Trancado,
yo creo estoy ensuciado
esto le pasa a cualquiera,
la gente en el puerto espera
este mismo resultado.
6.-
Adrián no podía ni hablar
sólo dijo estas palabras
deje la bogada larga
si es que queremos llegar.
Ya Claudio empezó a roncar:
- ¡Si te me niegas te mato,
con tu lidia de corbatos
me enfermé del padrejón
y me escurre el pantalón
“pa” dentro de los zapatos!
7.-
Dice Claudio en la calzada:
“Ponme colonia dos gotas
sigue este olor en la ropa
no quedaría bien lavada”.
¡Tu por Dios no digas nada!,
ya en la cueva de regreso,
ven Abilia dame un beso
- por qué tomada la voz
yo creo que traéis los dos
los “nuevos” en el pescuezo-.
8.-
¿Por qué no entraron al puerto
y siguieron “pal” Trancado?
- buscábamos un burgado
en los callados desiertos-.
No parecéis muy contentos
y con cara de tristeza,
Claudio bajó la cabeza
y sólo acertó a decir:
-pronto tendremos que ir
a pagar esa promesa-.
Fin.

Adrián Candelario Martín.
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